Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

24 nov. 2017

Abismos



... llevas la virgen del Carmen dentro de tu corazón, que en el silencio profundo te ilumina más que el Sol...
Himno del Arma Submarina

21 nov. 2017

The dusk of man


He leído en Mi querida España... a Ernesto en un excelente artículo que me ha hecho pensar en temas de la metafísica y la religión y esas fuerzas invisibles que para muchos mueven el mundo y, para otros tantos -menos, a pesar de las bravuconadas modernillas (de mierda)-, apenas difieren de fantasmas, figuras y letras elaboradas por el humo psicotrópico.
Hablaba de pecados.
Cristianos o moros o judíos o de cualquier religión habida o por haber en este globo azul que flota y flota en la nada espacial, creo poder elucubrar que los sujetos de su análisis... secesionistas supremacistas catalanes... apenas han de prestar atención a las infracciones que puedan acometer a los tales dogmas. ¿Qué culpa produce en un becario de la Pompeu Fabra que su vanidad identitaria acarree la pérdida de una agencia de medicamento? ¿Qué desbarajuste endogámico no solventará la investigación y desarrollo de la ciencia eugenésica en la paradisíaca republiqueta de los hombres libres? ¿Que es una gran unidad de destino en lo universal comparada con la libertad inalienable de la tribu ancestral? ¡Escóndete Nietzsche ante el supercatalá!
Todo son habladurías santurronas que nada pueden contra la voluntad del popbla.
Superstición contra razón: medición de cráneos, secuenciación del adn propio, la huella de una historia milenaria, la tradición de una cultura viva, el seny, son realidades a ojos de quien quiera ver y no se deje arrastrar por brujerías de encantador de serpientes. La mística de la depresión económica, el suicidio vital colectivo, el trile magistral del usurero trespercentista, el feudo y las costumbres de vasallaje que auguran los infrahumanos españoles son los reptiles que utilizan para retenerlos como esclavos en el lodazal nacional.
Ese reino de ruina que prometen jamás será real.
No puede serlo.
Acabado el camino, al cruzar el umbral de la cueva, en la oscuridad, la tribu lo verá.
Es un acto de (catalufa) fe, españolazo.
Así son.


19 nov. 2017

Posado mágico


Rebuscando entre los armarios del Cuartel General los trajes mimetizados de invierno, el tres-cuartos y esa boina de felpa que nos enroscamos los monos de esta milicia clandestina cuando arrecian los fríos, he encontrado una vieja fotografía de los fundadores del club hipster del proletariado, esa camada financiada por unos con la oscura intención de sembrar el terror en la propiedad de los otros y poner fin a un frente de guerra allá lejos, hacia el este europeo.
Estaba envuelta entre viejos pañuelos bordados, escondida.
Verla me ha retrotraído a mi niñez, junto a mi tatarabuelo -él fue quien me la mostró una noche borracho de vodka-, pero, a medida que la observaba y los remotos días acudían a mi mente, algo extraño iba alimentando mi suspicacia. Todos serios, todos hipertricosos, pero... ¿todos? Conté cuatro, conté cinco... seis... ¿no faltará nadie, monos? Diría que mi tatarabuelo señaló siete cabezas con su dedo grueso y rugoso. El jeta, el sátrapa, el sádico, el compañero de viaje...
... pero, ¿y Alexader Malchenko? ¿Dónde está? ¿Qué fue de su linda estampa? ¿Cayó?
Exacto. Cayó. Fue borrado. Eliminado. Extinguido. Nunca fue, nunca es y, merced a los prodigios de la psique ideológica de la ciencia muerta, nunca volverá a ser.
Hete aquí el fundamento del cientificismo histórico, y sus riesgos. Moverse es salirse de la foto.
Mucho se habla del pedigrí nacional-socialista de la cantinela con la que nos amodorran, día sí y día también, las sirenas de la Esquerra Republicana, de Junts pel 3%, los flautistas cupaires y demás morralla supremacista que capitanea el nauseabundo prusés golpista. Las madrasas en las que se arenga el espíritu de Ítaca son comparadas con las Hitlerjugend; los simposios de genética estructural y medición de cráneos entre infrahumanos españolazos y el Memo-Sapiens-Sapiens-Sapiens-Catalanensis de los aprendices del Dr. Mengele alcanzan cotas próximas a tan admirado maestro, y la Ley... el Derecho... a semejanza de las doctrinas impartidas durante años en el Liceo Alemán barcelonés donde estudiaron varios de los padres fundadores del seny catalán, son meros castillos de naipes que deben sucumbir ante el empuje de la voluntad del populacho... la mancha humana... auténtico cajón de marionetas al servicio de la mano que mece la cuna.
Muchas veces se obvia, sin embargo, la apisonadora ideológica del otro lado del telón de acero en una muestra más del sutil acto de diferenciación entre morir por gas y hacerlo devorado por ratas, como si las atrocidades perpetradas por el padrecito de los pueblos hubiesen servido al interés público general y los millones de muertes causados en su nombre... y en el nombre de tantos otros que, como en la fotografía que guardaba mi tatarabuelo, posaron para ser aclamados durante los siglos venideros... hubiesen sido el módico peaje a pagar por la emancipación de la Humanidad del universo universal en su trayecto al Reino de (H)Oz (y Coz) o, en su versión modernilla (de mierda) separata, la republiqueta de pin y pon.
Sendas misteriosas de mesianismo identitario. Camino del sectarismo. Blanqueado de sepulcros, borrado mágico-científico de la Historia y alpiste para los pollos descabezados que corretean a los pies de sus amos durante los dos minutos de odio diario que indica el manual -sagrado- del Totalitarismo.
Así que, ya sabéis... ¡posad, posad, malditos!

16 nov. 2017

Quince años y un día

Osito camina cabizbajo, pateando piedras, absorto.
Los demás lo miran, lo señalan con el dedo, burlones, y a su paso, los más avanzados, lanzan comentarios ofensivos siempre a espaldas de los pelanas que montan guardia en las garitas. Las ordenes son claras: hay que estar al quite evitándole ofensas al aristócrata del penal. Hay en juego diez minutos en el agujero.... pero la tentación es irresistible, monos. El Plumas, un pinta de medio pelo que se ha hecho todos los Corsa GSI de El Carmelo, al verlo deambular para arriba y para abajo vestido de naranja butano, es incapaz de mantener la boca cerrada.
Un "nenaza", un "bollito", otro "¡miradlo como se pavonea, el excelentísimo!".
Improperios de la trena. Nada serio. Juego psicológico a expensas del nuevo, aunque con Osito, la comparsa que lo acompaña y jalea a cambio de un par de caladas en la tacha que seguirá al rancho vespertino puede distinguir briznas de inquina. Un desprecio real. algunos dirán que, incluso, se destila rencor.
Él se ríe cuando le hablas del asunto. Dice que "¿quién te crees que es ese para achantarme a mí?", y escupe al suelo sin saliva, retador, antes de enumerar sus aventuras con los quinquis de los ochenta y esa anécdota tan sobada del día en el que quisieron ficharle para una película de cine, pero El Plumas, por dentro, sí que está removido y agitado como uno de los viejos larios-cola que se arreaba de joven, cuando era libre y las noches se hacían eternas conduciendo por las cuestas de su barrio, con Carlota a su vera, su pelo negro y suelto.
A verle en el comedor, al verle pasear por el patio, todo vuelve. Los recuerdos aparecen y lo martirizan con su sucesión de fracasos y derrotas, todas provocadas por tipos como él, alquimistas como Osito, hideputas que haciendo uso del poder del apellido y el adn habían pisoteado a tipos como él, minusvalorando todo aquello que fuera diferente, impuro, extranjero a su perra estirpe. Osito, ¿no sonrius, osito? Mañana lo sacarán por la puerta grande, como a los morlacos indultados, con esos ojos soberbios impostados de lágrimas, vestido con el naranja de las series americanas -que hasta para eso es llorón, el peluche amoroso- y, tras ducha y escudella, los viejos camaradas podrán verle en la TV de la cantina siendo entrevistado por la mamporrera máxima de la cadena amiga, la seva, gran reserva del racialismo catalufo.
Osito, culito fino, ¡esta noche te rajo, Osito! Es lo que hay: El Plumas no ha podido resistirse.
Osito, ajeno a la realidad, sigue caminando cabizbajo, chutando una piedra a gol, absorto. Su mundo está fuera, lejos, en Ítaca, donde ha colocado a su delfín para que mañana, cuando las aguas vuelvan a su cauce... transcurridos quince años... las vergüenzas pasadas se tornen coronas de laurel futuras y al fin se cumpla el designio mesiánico de verse ungido President de la republiqueta.
Las masas lo aclamarán. Todas. Nuevas generaciones embelesadas por la idea implantada con la precisión quirurgica del adoctrinamiento perfeccionado y victorioso.
Quince años... y un día de prisión.

14 nov. 2017

Simbología


Como esta guerra se dirige en su primer y principal fin a destruir en Venezuela la raza maldita de los españoles europeos quedan, por consiguiente, excluidos de ser admitidos en la expedición por patriotas y buenos que parezcan, puesto que no debe quedar ni uno solo vivo.
Simón Bolivar...


... el mismo Simón Bolivar ante cuya atenta mirada charloteaban, para uso y disfrute de la intelectualidad chirigotense, pajarito y pajarraco. Tres pares de ojos de libertador indicando el camino, la victoria última sobre la ignominiosa raza española, y pajarito y pajarraco charloteando...
... blanqueando crímenes pasados, presentes y futuros.