Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

25 abr. 2017

Herejía en el liceo



Pasó desapercibido -estas cosas no son plato de buen gusto para la generación mejor preparada de nuestra historia- un último acto de los más ilustres creadores culturales destepaís de cuyo nombre, curiosamente, no quieren acordarse a pesar de ser el mecenas de sus tenderetes. Sin jueces empurando a librepensantes, titiriteros blanqueando sepulcros y demás graciosas sentencias moralistas impresas en paquetes de cereales, no hay posibilidades de abrir el telediario de la noche.
Sin embargo, gracias al buen hacer del SI de esta milicia simiesca y su abnegado trabajo en la hemeroteca del sótano, elaboro este informe, escueto: de las formas ya dijeren, del sentido pronto he de acabar... -¡bendito sea lo escueto del seso que gasta la intelectualidad que brotó tras siglos y siglos y siglos y siglos de páramo cultural español!-... e, incluso, he sopesado la idea de no escribir nada e invitaros a la sesión golfa de esta noche en la Sala X, donde pasaban el combate Pablemos-Escohotano...
... pero el hideputa toca la ópera, toca a Carmen, la jamelga de los sueños húmedos, y ahí sí que no.
Faquir Calixto, a las diez en el molino rojo, presenta esta democratización de la obra maestra de Bizzet; y la gitana, en el hoy modernillo (de mierda), es una empoderada voluntaria en una oenegé que hace de pantalla a la mafia venida en patera; los soldados son cabestros legionarios follacabras fascistas; los curas posturean metanfeta a los niños imberbes, y, con la enseña nacional -esta sí, rojigualda-, algún tío-lila ha de limpiarse, mirando al alucinado público, la lefa que le chorrea pantorrilla abajo en pleno apogeo de orgasmos democráticos.
Todo en tres actos, a cada cual más abyecto. La inmortal música mancillada por la ideología frentepopulista y su jodida revolución pendiente. La belleza profanada por la esponja menstrual de la cheka de Bellas Artes.
La democracia de la tribu asaltó el gran Teatro, y, entre bambalinas, el faquir tragasables se frota sus hidratadas manos aguardando el aplauso del público galo... ¡mon dieu, le France!... que hasta allí se fue el vellaco en busca del aplauso republicano de quienes su estulticia marxista idealiza como hijos de la revolución buena, la de la guillotina, quizá, mañana, aquí, en esta tierra sin nombre... pero eléctrica... modernizada... como la puta mierda de kultura basura que redistribuyen, equitativamente y a todo hijo de obrero, esta gentuza miserable de vanguardia.


23 abr. 2017

Comediantes

López Rubio, Stan Laurel, Eduardo Ugarte, Oliver Hardy y Edgar Neville

Yo no soy la persona más apropiada para hacer mi propio artículo necrológico. Pero en esta ocasión han sido ya tantas las personas que han telefoneado para preguntarme si era verdad que me había matado, que a las últimas contestaba con un tono de duda, y no me atrevía a defraudaralas, o a hacer afirmaciones demasiado netas, y las decía: "Pues parece que no ha sido más que un rumor, pero las últimas noticias son que estoy vivo"...

... decía, un par de días después de su muerte, un 23 de Abril, día del libro, día de genios, Edgar Neville.

22 abr. 2017

El diluvio


Hará un tiempo, se hizo famosa una alocución versada por nuestro ilustrísimo Mariano Rajoy, el Iluminado, Presidente de lo que queda de España, antiguo reino imperecedero, hoy mera sombra pisoteada y huidiza, avergonzada, por la obra y arte de una horda inabarcable de sanguijuelas que, gracias a la mansedumbre suicida de los antaño anárquicos hispanos, andan dejando seca la piel de toro europea, y, por ende, la esencia de Occidente, que no es la guillotina gabacha, sino la luz de Trento.
Diría, el orate orador, ante la pregunta de cuyo nombre no quiero acordarme... pero que bien podría referirse a la excarcelación o filigranas de los artesanos de la paz etarra, la caída en el olvido de la derogación del aborto a los trece, la ley anti-tabaco o la independencia judicial.... perdón, dadme tres horas para reír... las muñidas reformas estructurales imprescindibles para el país, el farsante problema catalán, la prostituida reforma educativa, la salvaguarda de la defensa y soberanía nacional, la valentía frente a los desmanes perpetrados contra nuestros hermanos hispanoamericanos, la implantación del Gulag de género o la cheká de las bellas artes culturales de la progr(h)ez... diría, digo, el nauseabundo derechista de la barba comunera y el caminar deprisa, que parecía que llovía, ¡corre, corre, Dastis, agárrale el paraguas al Felón de Zetapé!, apuntándose a la moda meteorológica que se abre paso en las TV's y las aplicaciones móviles y las conversaciones de barra de bar o durante los trayectos en taxi desde nuevos ministerios hasta el chalet de la alcahueta remienda hímenes... por la cual todos son físicos especializados en corrientes de aire, cambios climáticos instantáneos y predicciones de todo a cien.
Y debe de ser cierto, a pesar de la sequía de este Abril sin aguas mil, que en su espacio vital no dejan de caer las gotas frías de lluvia, auténtico chaparrón de corrupción al por mayor, guardada en cajones a la espera del momento apropiado, vendetta de familias, padrinos y demás cabezas de periodistas asalariados (y demás mamporreros de guardar) entre las sábanas de satén de los camastros de la jauría real. Tormentas de granizo en los cuatro puntos cardinales de mi patria, todos de tupido traje de exquisito corte italiano, corbata chillona y pote y tres cuartos de gomina aderezando la incipiente calvicie. Lluvia, agua divina que riega los campos de la abundancia política, gasolina para la simiente de la economía de partido, la que importa, la del sobre aceitoso, sujeto-verbo-y-predicado del bienestar de su niña... ¡oh, ramera, qué dote gastas!... y sustento de la economía, su economía, que lo es todo, y no es nada, porque el dinero público, como diría la maestra socialdemócrata de esta jauría de neutralidades que nos gobierna, no es de nadie... y con tal atenuante, quien parte y reparte, monos, se lleva el último virgo de la Tierra.
Así que ya sabéis: el diluvio cayendo en tierra de conejos.
Protegéoslo, no vayan a hacerle un siete estos paladines de la honradez purificadora venida del cielo.


19 abr. 2017

Marca catedrática

Os presento a don Juan Torres López, y la náusea, recíproca, que habría mortificado sus muelas mil y una noches de no haber conocido ya, tan ilustre doctorado en gramscianismo educador, la respuesta enigmática.
Sepan que no es un cualquiera, ¡faltaría! Sabios tales no son desaprovechados en la sociedad empoderada -democracia plena, democracia tirana- del nuevo mundo, este sí, posible. Sepan que es catedrático, economicista, en la babilónica universidad de Sevilla capital. 
Formalizadas las presentaciones, quede a cada cual dar veracidad a excusas y relativismos. Nosotros, desde el Ejército de los 12 Monos, las aferramos todas, las comparaciones lysenkianas entre regímenes y evoluciones históricas; los estrujamos todos, los dogmas marxistas de la revolución en ciernes añorada por tales chekistas, y, sin apenas esfuerzo, de un bufido, dicha inmundicia falsaria de resentidos y demás feligreses, va directa a las incineradoras de la Universidad de la Mentira con que los enemigos de la nación... ratas foráneas y liendres propias... pretenden socavar el sentido de mi patria, España.
Errores, dicen. Serán catedráticos, y de excelente marca.

17 abr. 2017

Cagarro por la patria


Ayer se celebró el Aberri Eguna, y a pesar de no tener nociones de vascuence -ni malditas las ganas-, sé por alguna traducción clandestina hallada en diarios dominicales que el palabro significaría "día de la patria de los vascos y las vascas y los vascus de género neutro", que de todo hay en la viña del señor, y si el gran patter es prócer de la santa madre iglesia peneuvera, más, que para eso son chulos en grado supino, fuertes rompe-troncos, sabios nobelados y de autóctono Rh negativo endogámico.
Enfrascado en mis meditaciones a un dios menor -a años luz del Yahvé con txapela-, apenas pude escuchar palabra del pregón de la montaña orado por el cardenal del invento, allí en la cima de su colina, frente a los feligreses convenientemente protegidos del Sol mediante sus boinas paelleras, pero sí que entreví, intercalando cucharadas de garbanzos con bocados de bacalao en salazón, cómo izaban la copia bastarda de la pérfida Union Jack con carita compungida, sollozando la tonada de alguna neonata canción patriótica, al tiempo que arengaba a las masas ensalzando la memoria de los archiconocidos en el mundo entero "gudaris" de la patria de los vascos, vascas y vascus.
Profusión de aplausos, varios vítores, loas a la memoria de tan ilustre soldadesca, vasos de plástico con chacolí para todos, palmadita en la espalda y "qué guapos somos y qué culito tenemos".
Como iba diciendo, apenas forcé el sentido del oído -y menos el de la vista-, pero me pareció distinguir que el orador no era el famoso carnicero de Mondragón, capitán general de la tropa euskaldún, galardonado, tras el asesinato de más de una docena de enemigos del pueblo vasco, vasca y vascu, con la estrella de la muerte con distintivo Parabellum cruzado por aspas de roble de Guernica. Tampoco creí ver en el púlpito de orates a los hacedores de la paz, a los artesanos del amor o a las rameras del destape/desarme, supongo que debido a la ausencia de sus amigos periodistas progresistas blanqueadores de sepulcros, para quienes ayer era un mal día, jornada de arduo trabajo, vigilia de la sempiterna batalla por la separación iglesia-estado (español, se sobreentiende).
Fue una ocasión perdida, monos...
... porque habría estado bien que el chico de la gasolina de Mondragón, el sacudidor de nueces a sueldo del mastercheff jesuita, subiera al estrado del nacionalismo euskaldún a obsequiarnos con la epopeya de su lucha armada contra los gorrinos maketos. Las lágrimas, la emoción, el bebé vasco, y vasca, y vascu asombrado ante sus palabras gallardas, valientes... Habría sido magnífico escuchar, de viva voz, el relato de uno de los endiosados "gudaris", y no el sermón de un clérigo de la retaguardia, un advenedizo de la democracia del pacto de Estella. Sentir por boca de uno de sus protagonistas el épico relato de la lucha armada, la valentía de la bomba lapa o el tiro por la espalda, en la nuca, por no hablar del entusiasmo con el que las masas habrían recibido esas órdenes secretas del Alto Mando por las cuales, llegado el  momento de la funesta claudicación, el famoso "gudari" debía encomendarse a su santísimo patrón: la denuncia de torturas y el muñeco de barro en el pantalón, heces rápidas y violentas, micción euskaldún, los culitos finos del nacionalismo también lloran lágrimas negras, vísceras de cobardía.
Habría sido esclarecedor.
Tanto como sacar a la palestra a los héroes de Santoña.
Lecciones de muertos y muerte en un día de resurrección histórica.